viernes, 31 de julio de 2026

Tazmamart, de Ahmed Marzouki

 

Para que no se olvide

 

¿Qué sentido tiene editar en 2026 Tazmamart, celda 10 de Ahmed Marzouki, publicado por primera vez en francés el año 2000 y traducido ahora por Juan Vivanco Gefaell?  Pues tiene todo el sentido del mundo. En primer lugar, se inscribe en una línea clara de Ediciones del Oriente y del Mediterráneo, que, desde sus inicios, se ha preocupado por dar a conocer en España cuestiones relativas a la memoria histórica y democrática en Marruecos. Y ello mediante lo que el investigador Brahim El Guabli, en su obra Moroccan Other-Archives: History and Citizenship after State Violence, denomina como “otros archivos”; los archivos no convencionales, los que no son historia oficial ni académica; las historias de los que quedaron fuera de la Historia. La propuesta de esos “otros archivos” de El Guabli es un intento de reescribir y de reimaginar esa historia de Marruecos que ha estado “sumida en la represión, la ausencia y el silencio”. Con este fin, se centra en tres categorías de ciudadanos marroquíes: los amazig, los judíos y los presos políticos.

Marzouki pertenece a este último grupo, y dentro de ellos, a los militares. Estuvo desaparecido entre 1973 y 1991 en Tazmamart, una de las cárceles secretas que forman ya parte de la historia de la infamia, junto a lugares como Derb Mulay Cherif o Dar Moqri. El testimonio de Marzouki es también un tratado sobre la condición humana, sobre el mal y la violencia que algunas personas son capaces de ejercer sobre sus semejantes, pero también sobre la bondad de otros. Como relata Marzouki, al salir de Tazmamart “los médicos trataban de lograr que nuestros cuerpos recuperaran una forma humana”. Tazmamart fue el presidio de los militares presuntamente involucrados en los intentos de golpe de Estado contra Hasán II de 1971 y de 1972, uno de los episodios más terribles de los años de plomo. Con años de plomo se suelen referir historiadores y periodistas a la época de Hasán II. Para algunos, abarcarían todo su reinado; para otros, incluso desde la revuelta del Rif (1958-1959), que el entonces príncipe Hasán reprimió con dureza; aunque parece haber mayor consenso en que comienzan con la revuelta popular y estudiantil del 23 de marzo de 1965 en Casablanca y, sobre todo, con la implacable represión que se desencadena tras los golpes de Estado fallidos.

Entre esos “otros archivos” El Guabli destaca las memorias y testimonios de quienes vivieron en sus carnes la violencia. En Ediciones del Oriente y del Mediterráneo se han publicado títulos que son clave para esa reescritura de la historia de Marruecos, como El camino de las ordalías, donde el escritor y activista Abdellatif Laâbi rememora la traumática experiencia vivida durante su paso por la cárcel como preso político en la década de los setenta; El libro de la opresión, donde Khadija Menebhi, hermana de la ya mítica Saida, relata el sufrimiento de esos mismos años desde la óptica de los familiares de los presos; o A la sombra de Lala Chafia de Dris Bouissef Rekab, militante de la organización marxista-leninista marroquí Ila al-amam, detenido en 1976 y condenado a veinte años de cárcel por “atentar contra la integridad interior del Estado”, de los que cumplió trece, además de siete meses y diez días desaparecido y torturado en Derb Mulay Cherif.

Señala El Guabli que puede que los años de plomo acabaran en 1999, con la muerte de Hasán II, pero no así “su impacto en la gente”. Torturas, desapariciones, prisiones secretas y ejecuciones extrajudiciales son algunas de las heridas todavía abiertas de esos años. En 2004 se creó la Instancia Equidad y Reconciliación, organismo oficial cuyo cometido era investigar las violaciones de los derechos humanos y los casos de violencia perpetrada por el Estado con el fin de rehabilitar e indemnizar a los afectados y sus familias. Para algunos, se trata de un lavado de cara más del régimen, pues no obligaba a rendir cuentas a quienes ejercieron la represión. En 2020 se lanzó un proyecto para reconvertir Tazmamart en un lugar de memoria. Gestos que nunca serán suficientes ante pérdidas irremediables y realidades excesivamente dolorosas. Desde los atentados de Casablanca de 2003, los disidentes más reprimidos han sido los islamistas, y los activistas rifeños y saharauis, además de los periodistas. La última frase del libro es:¿Cambiaremos algún día este país?”

 

Gonzalo Fernández Parrilla



miércoles, 29 de abril de 2026

EDICIONES DEL ORIENTE Y DEL MEDITERRÁNEO PREMIO AMISTAD 2025 DE CASA ÁRABE

 


 

El miércoles 22 de abril, Casa Árabe hará entrega de la tercera edición de este galardón a Inmaculada Jiménez y Fernando García Burillo, creadores de Ediciones de Oriente y del Mediterráneo. En el acto estarán arropados por amigos y colaboradores que subrayarán la importante trayectoria de la editorial. ¡Ven a celebrarlo! El acto contará con la presencia del director general de Casa Árabe, Miguel Moro Aguilar, quien hará entrega del premio a los editores, Inmaculada Jiménez y Fernando García Burillo, así como del coordinador de Cultura de Casa Árabe, Karim Hauser, quien dará paso a las intervenciones de Gonzalo Fernández Parrilla; Teresa Aranguren; Ignacio Álvarez Ossorio; Ourdia Sylvia Oussedik; Luz Gómez; Isaías Barreñada; Bernabé López; Waleed Saleh; Malika Embarek y Santiago González Vallejo (online). Ediciones del Oriente y del Mediterráneo es una editorial creada en 1989 por Fernando García Burillo e Inmaculada Jiménez Morell “para dar a conocer la literatura y las sociedades de ambos lados del mar Mediterráneo”. La editorial, una empresa familiar con 37 años de trayectoria, es pionera en la publicación de literaturas periféricas en español, facilitando así el acercamiento a otras realidades a través de la producción literaria en diversas lenguas. El jurado del Premio Amistad ha valorado su destacada labor en favor del conocimiento y la difusión de la cultura árabe en España, mediante la traducción y publicación de relevantes obras de autores de Oriente Medio y África del Norte, así como de reconocidos especialistas españoles y europeos en la materia, en géneros que incluyen poesía, narrativa y ensayo. Desde 1989, la editorial ha desarrollado un esfuerzo sostenido y riguroso que ha contribuido de manera significativa al fortalecimiento del entendimiento mutuo y al diálogo intercultural. Como ganadores del Premio “Amistad” recibirán, además de la prestigiosa distinción, un “Orante”, escultura realizada por el artista Rachid Koraïchi, reconocido internacionalmente por sus trabajos en escultura, instalaciones, cerámica y textiles. Se trata de una figura de 28 cm. de altura realizada en acero corten con efecto óxido, situada sobre una peana en color óxido turquesa con firma del autor, logotipo de Casa Árabe y espacio para grabar el nombre de la ganadora del premio y el año. El tamaño total de la pieza es de 35x21x4 cm. El premio “Amistad” de Casa Árabe ha sido creado con el propósito de reconocer la labor de individuos y entidades, públicas o privadas, nacionales o internacionales, que hayan contribuido de forma destacada a fortalecer los lazos de convivencia, concordia y entendimiento entre las sociedades árabe y española.

martes, 10 de marzo de 2026

"¡Oíd humanos!" Antología de poemas de Nima Yushij

Nima-Yushij-¡Oíd-humanos!

   

Nima Yushij (1897-1960), ampliamente reconocido como el padre de la poesía persa moderna, nació en el pueblo de Yush, al norte de Irán, junto al mar Caspio. Es posiblemente el poeta iraní más influyente del siglo XX. De hecho, sher-e-no («poesía nueva») se conoce a veces como sher-e-nimaai («poesía al estilo de Nima»). Los poemas de Yushij tienen múltiples capas simbólicas que abordan luchas personales, sociales y políticas, así como las propias de la poesía moderna. Fue un referente para los jóvenes poetas de su época y sus escritos siguen inspirando a poetas de todo Irán. Se han escrito numerosos libros sobre él y sus poemas han sido adaptados a la música clásica.

Nima Yushij era el hijo mayor de Ebrāhim Khan Nuri, un acaudalado terrateniente de Yush dedicado a la agricultura y la ganadería, y de ubā Meftā, de origen georgiano.

Nima pasó sus primeros años en el idílico entorno de su lugar de nacimiento, al que permaneció vinculado durante el resto de su vida. Allí aprendió a leer y escribir con el clérigo del pueblo. Su familia abandonó Yush cuando Nima tenía doce años y se instaló en Teherán 

Poco después de graduarse, Nimā fue contratado como empleado subalterno en la división de archivos del Ministerio de Finanzas (Wezārat-e dārāʾi), donde trabajó de forma intermitente durante ocho años, «en habitaciones malolientes donde el aire parecía aprisionado». Se sintió atraído por el Movimiento Jangali en Gilān, pero ese impulso romántico quedó en suspenso con la trágica muerte de Mirzā Kuček Khan en 1921 y la disolución del movimiento.

El 27 de abril de 1926, Nima se casó con su prima materna ʿĀlia Jahāngir, maestra de escuela y sobrina de Mirzā Jahāngir Khan Širāzi; su único hijo, Sherāgim, nació en 1943. La pareja se mudó a Māzandarān en 1928 y posteriormente ocupó puestos de enseñanza en pequeñas escuelas de otras ciudades del norte de Irán. 

En 1936, Nima fue contratado como profesor de literatura a tiempo completo en la Escuela Profesional Germano-Iraní, pero este trabajo también tuvo una corta duración. En 1938, le ofrecieron un puesto en el Departamento de Música del Ministerio de Educación. La fundación de Majalla-ye musiqi en 1939 por olām-osayn Minbāšiān supuso una oportunidad para Nimā de codearse con algunos de los artistas e intelectuales más destacados de Irán, entre ellos Sadeq Hedayat.

La ocupación aliada de Irán y la posterior abdicación de Reżā Shah en 1941 fueron seguidas por un breve y excepcional interludio de libertad de expresión en el país. Se liberó a los presos políticos de izquierdas, se fundó el partido Tudeh (Tuda) y florecieron las actividades literarias e intelectuales. Nima colaboró con periódicos y revistas afiliados al partido Tudeh, entre ellos Rahbar, editado por Anwar āmaʾi, y Nāma-ye mardom, editado por Jalāl Āl-e Amad y Esān abari . Esa colaboración estaba motivada, al menos en parte, por la oportunidad de conectar con los lectores más que por un compromiso serio con la política comunista. Dicho esto, «Nāqus», un poema que compuso en 1944, es un comentario apenas velado sobre la situación política de Irán y refleja una afinidad difusa con los ideales defendidos por el partido Tudeh.


La vena progresista de su carácter que atrajo a Nimā hacia el partido Tudeh se perdió finalmente por su pesimismo innato, al igual que los atractivos de la vida urbana nunca disminuyeron su deseo de regresar al entorno idílico de su pueblo natal. Pasaba sus días en Teherán en una pequeña habitación húmeda que rara vez veía el sol, anhelando volver a la vida sencilla de Yush. La estética de la vida rural, tan a menudo pasada por alto por los autores y poetas ideológicamente comprometidos de la época, es ensalzada en muchos de sus poemas y cartas.

El partido Tudeh quedó diezmado tras el golpe de Estado de 1953. Los simpatizantes, así como los intelectuales de su órbita, eran vistos con sospecha, y un buen número de ellos, incluido Nima, fueron arrestados.

El resto de la vida de Nima transcurrió en un relativo aislamiento. Viajaba constantemente entre Yush y Teherán, refugiándose en los recuerdos de tiempos pasados.

Rompiendo con su rutina de visitas estivales, Nimā realizó su último viaje a Yuš en el invierno de 1959. Una neumonía le obligó a regresar a Teherán a lomos de una mula, donde falleció pocos días después. Contrariamente a las instrucciones establecidas en su testamento de que fuera enterrado en Yush, fue enterrado inicialmente en Teherán, pero en 1993 su hijo, Sherāgim, volvió a enterrar el cuerpo en la casa familiar, tal y como Nimā había deseado.

¡OÍD HUMANOS!

¡Oíd, humanos, sentados en la orilla, riendo alborozados!

Alguien en el agua está perdiendo la vida,

alguien incesantemente bracea

en este iracundo y oscuro y pesado mar que conocéis.

Mientras embriagados estáis

con el deseo de someter al contrario,

mientras en vano imagináis

haber tendido una mano al desvalido

para amasar fortaleza,

mientras apretáis la correa

alrededor de vuestras cinturas,

¿cuándo os puedo yo hablar?

¡Alguien dentro del agua en vano está siendo sacrificado!